domingo, 11 de marzo de 2012

Pensamiento otoñal


Es un día más, son las seis de la tarde y hace frío. La temida y predicha ola de aire polar nos azota con fuerza. Desde la ventana, a mi derecha, los últimos rayos de sol acarician la arboleda, detrás de la valla metálica. Sólo es un día más, con sus silencios, con sus problemas. A veces, y no es la primera vez que lo pienso, creo que la vida consiste en una sucesión de obstáculos y que nuestra misión es ir superándolos. Apenas hemos pasado uno ya tenemos otro esperándonos a la vuelta de la esquina.
Pero al fin y al cabo, sólo es un día más, y en medio de todo ese maremagnum, el pensamiento, tal vez el único válido de todo el día, de que tengo que ser capaz de demostrar a la gente que quiero que la quiero. Sí, eso sí que es importante, y algo me atosiga dentro, me crea un nudo en el estómago y agarrota mi garganta, por tanto, creo que algo debo estar haciendo mal.
Porque los quiero, tanto que lo haría todo por ellos, y sin embargo, se apodera de mí la impresión de que no se lo demuestro lo suficiente, o tal vez que no me esfuerzo en estar con ellos todo el tiempo que debiera. No sé si eso me arrastrará algún día a la infelicidad, y sólo de pensarlo, el vacío se abre paso en mi interior. Y sin embargo, dejo pasar los días, uno tras otro, sin que el propósito de enmienda que me hago siempre que pienso en ello, llegue a materializarse de verdad nunca. ¿Podrán algún día perdonarme?

8 comentarios:

Erato dijo...

Tal vez, muy posiblemente, no haya nada que perdonar.Se puede decir te quiero de tantas formas sin decirlo con palabras que a veces, muchas, una sola mirada o gesto encierra un océano de emociones contenidas.Y ante eso, uno se rinde fácilmente.Un abrazo más en este día tuyo que me ha regalado más de un pensamiento y emoción

José Manuel dijo...

Todo se puede perdonar en la vida, depende del momento y situación en que se encuentre nuestro corazón. A veces no está para nada ni nadie.

Abrazos

Sakkarah dijo...

Me gusta...

Puede que la felicidad esté en tomar interés en esos obstáculos que tenemos que salvar.

A veces nos llenamos de cosas, de tal forma que ya no dejamos tiempo para dedicar a los seres que más queremos. Pensamos que lo adivinan, y el amor no siempre se adivina. Tiene que haber hechos...

Es tan importante que los otros sepan cuánto les queremos...

Es la inercia de la rutina, lo que no nos deja espacio, pero es porque muchas cosas de las que llenamos la vida, nos sobran...

Un beso.

Willow dijo...

Esa sensación de insatisfacción que nos invade de vez en cuando...siempre pensamos que no hacemos lo suficiente por los que queremos, pero tampoco los que nos quieren lo hacen por nosotros, o eso creemos...e irse a dormir con esa sensación es tan tan desoladora...

Besillos!!!

Luciana dijo...

Hola Jucar!
Cuando queremos mucho me da la sensación que todo lo que hacemos por la otra persona nos parece poco. Hay personas que demuestran poco lo que sienten pero uno sabe que es su forma y no se les pide más. Pienso que eres muy buena persona y que los tuyos se sienten muy contenidos y amados aunque a vos te quede otra sensación.
Besitos

Ella dijo...

es muy fácil....TE QUIE-RO, HAZLO MIENTRAS AÚN ESTÉS A TIEMPO, NUNCA SABEMOS CUANDO ÉSTE SE ACABA

Vicentita dijo...

Hola, Júcar.
Tenemos palabras para todo, para casi todo, pero lo importante de verdad que es el afecto se transmite y no hay lugar a engaños; se sentirán queridos los que amas y rechazados aquellos a los que quieres lejos aunque estén en tu mismo espacio, no lo dudes.
Siempre es bueno hacer un gesto, enviar unas flores, una postal, cualquier cosa si están lejos, es fácil, ¿verdad?
Que tengas buen fin de semana. Saludos.

Violette dijo...

tu texto habla de un personaje zarandeado entre lo que cree y lo que quiere. La vida habla de un cúmulo de insatisfacciones, a menudo pequeñas e insignifcantes en el devenir completo de una vida, pero en el extracto de un tarde, como habla tu texto, puede ser la sensación más pesarosa y persistente que se pueda almacenar. Literatura en estado puro. Un beso,