martes, 27 de diciembre de 2011

Retablo otoñal



La brisa del mar que inunda mis sentidos. Mar en calma, sabores soñados, una hoja de papel en blanco y tú en mi pensamiento. Hojas de Otoño que lánguidamente se deslizan hasta el suelo, como gotas de lluvia que resbalan tras el cristal. Eterno mes de Octubre que nos separa, reloj que impasible marca el compás de los segundos; uno, dos tres, dos millones seiscientos setenta y ocho mil cuatrocientos. Pasiones escondidas esperando que llegue su momento de ser. Mis manos paganas volando hasta tus pechos, mi boca buscando la tuya con desesperación. Estaciones olvidadas, andenes de paso donde viajeros anónimos esperan su tren. Calles mojadas con sabores ajenos. Versos prohibidos que se agolpan en mi mente luchando por abrirse paso para volar hasta ti; Gala, Neruda, Benedetti...
Un lápiz, perfilarte contra la pared dibujando cada una de las curvas de tu cuerpo, recorrerte. Gatos maullando su soledad por las calles gastadas de esta vieja ciudad. Notas olvidadas en lo más hondo de un corazón, la certeza de que todo lo vivido hasta ahora me ha conducido hasta ti. Peregrinos sin equipaje que siguen su senda, descalzos, sin importarles tropezar con las piedras del camino, en busca de su santo grial. Pensamientos dormidos en el fondo de un cajón vacío, recuerdos de palabras pronunciadas en algún momento y que han quedado en mí. Un puñado de textos escritos para ti, como éste que pasará a engrosar las filas del ejército de sentimientos que me provocas.
El silencio que se convierte en cómplice cuando mis labios afiebrados bajan lentamente por tu columna. Un libro abierto de hojas en blanco, cuyas letras se borraron el día que tú y yo nos encontramos, está todo por escribir. Y nuestros cuerpos desnudos, sudorosos entre las sábanas, mientras en la calle el viento de otoño forma remolinos con las hojas caídas.

6 comentarios:

Meiga dijo...

Bellas palabras para un bello relato... Y el otoño...
Un beso

TriniReina dijo...

Un otoño cálido tal como calidez y belleza tiene tu prosa.

Abrazos

Gema dijo...

Esto si que es sutileza, elegancia y sensualidad...
Eres todo un caballero escritor!
(Ya te pasaré a Martín, para que me lo "domes...")

Un fuerte abrazo.

Sakkarah dijo...

Pues deseo que ese libro que está por escribir, sea siempre maravilloso como tú te mereces.

Siemopre es bonito leerte y saber que hay personas que aman como tú-

Un beso.

Violette dijo...

¿Cuantas historias pueden nacer de un encuentro, real o imaginado? Tantos libros por escribir como días seamos capaces de crear. Un retablo más que interesante, cálido como un fuego de chimenea. Un beso

Lady Byron dijo...

Pura sensación.

Besos