jueves, 13 de octubre de 2011

El paisaje del silencio



A veces el silencio no trae la quietud, sólo la certeza y el desconsuelo de sabernos solos, en mitad de un firmamento refulgente de estrellas inasibles que a lo lejos, nos observan inmutables y nos hacen inclinar la mirada, incrédulos de un Dios que nos reduce a nuestra triste condición de seres humanos, como si no fuese suficiente, como si nuestra propia mortalidad nos desbordara hasta llevarnos mucho más allá, a ese espacio en el que todas las certezas se transforman en dudas, y todas las dudas se convierten en realidades inanimadas de sueños precoces. Y aún así, el silencio se nos rebela con más fuerza que nunca, atravesando tiempo y espacio, siendo. Puede que algún día aprenda a ver reír a la tristeza, esa tristeza que desde hace meses se ha convertido en mi única compañera en este caminar errante.

10 comentarios:

Sakkarah dijo...

Hasta la tristeza te quiere... No se puede ser un ser tan hermoso, porque ya ves lo que pasa.

Muy profundo lo que escribes, me ha gustado mucho.

Un beso.

TriniReina dijo...

También necesitamos, de vez en cuando, que el silencio nos rodee.
A la tristeza no podemos darle espacio, porque se queda y es difícil de desterrar.

Buscando siempre el lado positivo, mira, sin la tristeza, sería casi imposible escribir cosas tan bellas como esta.

Un abrazo

Oréadas dijo...

Apeada en una esquina de esa calle con destino fatal paso ultimamente demasiado tiempo.
Un beso.
Pd: Preciosa manera de expresar tal sentimiento.

Maria Coca dijo...

La tristeza es una estación del corazón que siempre dura demasiado.

Ojalá pronto primaverices.

naná dijo...

"puede que algún día aprenda a ver reír a la tristeza"...
destila melancolía...
he estado en ese passage... no es fácil salir... de hecho a veces creo que sigo allí...
un placer leerte...

dimaivanov dijo...

La melancolía es la única fuente de la que beben los escritores, o al menos eso dicen algunos. Pero no nos debemos dejar llevar completamente por ella porqué nos puede destruir. Tan solo, de vez en cuando, dejarnos acariciar por sus bellos pétalos para escribir cosas como la que has escrito que destilan tristeza armónica y una belleza difícil de describir.

Un fuerte abrazo!

princesalidia dijo...

La tristeza es muy mala compañera, muy mala... como todos he estado en ella pero logre salir...
Un besoooooo

Imara dijo...

Que la tristeza logre reirse y reirse de si misma, hasta deshacerse en la risa, en la sonrisa... Bss

Carme dijo...

El silencio a veces es mal compañero de viaje y suele ir de la mano con la tristeza. No son gratas compañías pero se empeñan en seguir a nuestro lado. Tal vez si nos acostumbramos y llegamos a conocerlas a fondo consigamos verlas reír.
Un beso

Violette dijo...

si el ser humano se creo de y por la soledad, fue dotado de todos los mecanismos para que pudiera compensar esa soledad... el silencio sería el recuerdo de lo que fuimos, que no sea el futuro de lo seremos. Sigamos caminando. En un recodo, hay un murmullo. Seguro. Un beso