viernes, 7 de enero de 2011

Fue cuando las estrellas murieron que me di cuenta de que había amanecido


Me quedé vagabundeando por regiones fingidas del pensamiento, en espera tal vez de que la muerte se me presentara de repente, como una revelación que viniera para proporcionar un poco de sosiego a mi maltrecho corazón. Me fui hasta de mí mismo, me fui hasta de mi nombre. Hasta del espejo y de los charcos. Me fui de mis letras y de mis manos. Dejé huérfanos los silencios y se quedaron sin palabras las soledades.

Soy un alma perdida en la penumbra de la desolación.

16 comentarios:

abuela normanda dijo...

uando sentí esto mismo que escribes, quería morir. Necesitaba dejar se sufrir tanto, hasta que debido a una ciscunstancia de la vida, se me hizo la luz y entonces, di gracias a todoslos dioses del firmamento porque no me hiceran caso, porque me hubiera perdido montones de hechos que no hubiera vivido si me hubieran hecho caso, por ejemplo hoy que he tenido un nuevo nieto precioso, que me ha hecho sentir sentimientos entrañables e inolvidables.
muchos besitos
Intenta encontrar de nuevo tu alma, sácala de la penumbra de tu desolación, único modo de ver la luz que quieres esconder.
muchos besos amiga

Jucar dijo...

Gracias por tus palabras abuela normada. Pero una vez más te empeñas en cambiarme de sexo jajaja, soy chico.

Hechi dijo...

El título prometía el renacimiento, sin embargo, tus bellas palabras rompen en añicos...Quiero que seas feliz. Mua

Bruma Blanca dijo...

Siempre hay una luz al final del camino, pero hay que saber encontrarla y para eso hay que dejar un resquicio para esa nueva luz, un resquicio para la esperanza un resquicio para renacer en tonos de colores resplandeciente....Para empezar de nuevo para estar en paz,
Un resquicio para ver otras formas de vida con otras ilusiones donde puedas de nuevo empezar.
Si el corazón se aplaca, viene la calma, hay gritos que parecen un nuevo renacer.

Preciosa estela.
Un beso

Willow dijo...

Durante dos noches seguidas he estado de funeral, incineré estrellas con la remota esperanza de que al igual que el ave fenix, el día renaciera de las cenizas de la noche...que va, tan solo al cegarme mirando fijamente al sol me di cuenta de que ya era de día: pero seguía sin ver nada, y esta vez no era por la oscuridad de la noche. El día me deslumbró a través de mis gafas de sol. Demasiados días ya andando con los ojos cerrados...

Ya ves, me he levantado boba perdida, y eso que creí haber dormido bien, que cosas....Genial el post, lo he leido tantas veces seguidas, que ya puedo hacerlo con los ojos cerrados...hasta que amanezca.

Montoncitos de besitos!

Jucar dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Siempre hay una luz al final de cada tunel... dicen.

Sakkarah dijo...

Qué triste es cuando la desolación nos alcanza y qué ´solos nos encontramos en esos momentos...

Todo pasa, todo se supera. Lo malo es que cuando nos encontramos así, no recordamos que siempre amanece.

Un beso

Lady Byron dijo...

A veces es necesario "dejar de ser" para "seguir siendo". No es un juego de palabras, es una experiencia real...

Besos,

El Caballero de la Insula Etérea dijo...

Hasta la más cerrada de las brumas, termina desapareciendo... A veces es necesario perderse para reencontrarse...
Salu2

Jucar dijo...

Gracias por vuestros comentarios chicos. Pero quisiera haceros una aclaración, todos los textos que aparecen en este blog son literarios, en ningún caso tienen que ver con mi situación personal. Os agradezco vuestras palabras de ánimo, de afecto, pero me gustaría que vierais los textos como lo que son: Literatura.

Trini dijo...

A veces es cierto que un@ se siente así, en el núcleo de la nada. Pero siempre me agarro a la esperanza y sé y te digo que se sale del frío y el sol nos vuelve a alumbrar.

Un abrazo

María Coca dijo...

Toda una expresión sentimental. Una abertura del alma de par en par. Transmites muchas sensaciones con un breve texto. Me gusta.

Un abrazo.

Merche dijo...

Cuanto en tan poco....
cuando nos abandonamos y vaga muestro alma por caminos de soledad se produce todo lo que nos has descrito de una manera extraordinaria.
Pero a pesar de ese estado de vacío, resurgimos y en muchas ocasiones salimos reforzados porque nos hemos observado desde fuera.
Me ha encantado leerte
Besos

Cédar dijo...

Hola Jucar, ¿es aguda o llana?, .hay quien sostiene que las estrellas siguen ahí, vivas, aunque amanezca, ¿o quisiste decir que si no las vemos es como si estuviesen muertas?. La muerte ¿es solución?....creo que la apuesta es sacar el alma a pasear.
Tiene densidad el texto, una vez lei a un autor consagrado que hay que meter descansos, algo de paja decía, para el lector entre toques de interés ¿estás de acuerdo?. Estoy preguntón, lo siento si molesto.
Saludos.

Jucar dijo...

Gracias por vuestras palabras. Sí, supongo que al final de cada tunel siempre hay una luz esperándonos.
Cédar yo no lo acentúo, pero sírvete tú mismo. En cuanto a lo del autor que citas, estoy de acuerdo cuando se trata de un relato largo, o una novela. En un texto, máxime tan corto como este, creo que la paja sobra.

Enlabasílica dijo...

He estado días fuera, y a la vuelta, he visto que Jucar reaparecía en varios comentarios. Me alegro mucho de saberte otra vez por aquí. Bienregresado.

Texto precioso, que derrocha casi determinismo. Parece como si no fuera posible escapar a la desolación interior, y que el autoabandono se imponga como única salida. ¡Tremendo!: "Me fui hasta de mí mismo, me fui hasta de mi nombre. Hasta del espejo y de los charcos. Me fui de mis letras y de mis manos. Dejé huérfanos los silencios y se quedaron sin palabras las soledades". Nada más terrible que "irse de sí mismo". Y si no hay ni reflejos en los charcos, parece díficil reencontrarse. Desolación es la palabra para tal estado, sin duda.

Feliz año. Y feliz regreso a las arenas.

PD. por cierto, hace no mucho le mandé un correo a Hechi, pero me da la impresión que la cuenta de correo que tengo ya no está activa. TEnía interés en pediros un favor, si es posible poneros en contacto conmigo en este correo: siesquenomecreonada@gmail.com (gracias)