viernes, 14 de enero de 2011

Donde habita el olvido


Nunca pude despedirme de ti, ni siquiera en las despedidas, no supe hacerlo. Habitas el firmamento de mis recuerdos como estrellas titilantes que, iluminasen temblorosas las sombras de mi memoria, trayéndole acaso un soplo de calma. Guardo la suavidad de tu piel en los pétalos ajados de aquella rosa que se resiste a morir sin poder evitarlo. Tus palabras de amor plagadas de magia, que adornan las primeras páginas de tantos libros. Acaricio los trazos con las yemas de mis dedos y los cierro, rápido, temeroso, antes que la lluvia de mis pupilas difumine los sentimientos que una vez derramaste para mí.

Nunca pude despedirme de ti y sin embargo, ahora sufro la más dolorosa de las despedidas. La de ver cada día amanecer sin ti, la de transitar los senderos de mi existencia sin el calor de tu presencia a mi lado, la de añorar lo que fuimos, quienes fuimos, y acaso no seamos ya nunca más.

No hay peor castigo que la memoria, recordando momentos que se perdieron como lágrimas en la lluvia.

14 comentarios:

Sira dijo...

Tremendo texto cargado de ternura y sentimiento, la última frase...lapidaria! y cierta.
Me ha alegrado encontrar tu blog, con esta decoración espectacular! ¿Cómo lo has hecho? Acabo de aterrizar por libro de arena y no tengo ninguna plantilla así.

Gracias

rosa-laura95 dijo...

que hermosa forma de expresar esos recuerdos del olvido,más que prosa,parece un poema,pero no creo que la memoria sea un castigo aunque duelan los recuerdos.
Un saludo

Sakkarah dijo...

Hay amores que son verdaderos. Así parece el que describes. Cuanta tristeza y belleza en tus letras...

Un beso.

Naná dijo...

triste y bonito... las despedidas son complicadas... mejor evitarlas...
y tienes razón en que a veces no hay peor castigo que la memoria...

El Caballero de la Insula Etérea dijo...

El título me ha recordado una canción de Sabina... La letra puede que no case del todo con tu texto, triste y amargo, como las despedidas que no se dan... O puede que sí.
Salu2

Lady Byron dijo...

Las despedidas más costosas de asumir por uno mismo siempre son las que quedan en silencio...

Nieblas de Cernuda...

Besos

Violette dijo...

alguien me dijo alguna vez que comenzamos a despedirnos de alguien en el mismo momento en que lo conocemos... una vez escribí sobre ello, y tu texto, me ha recordado aquella frase, y aquella tremenda sensación de soledad...
Un beso

Carme dijo...

Todo el texto es una preciosidad pero la última frase es cierta y genial.
Un beso

Trini dijo...

A veces, tan fuerte nos negamos a olvidar, que es imposible el olvido.

Una prosa preciosa.

Abrazos

Jucar dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. La memoria puede ser un castigo o una bendición, según como sean los recuerdos. En este caso, está claro cual era su signo.
Me alegro que os haya gustado el texto, a pesar de la tristeza que destila

Meiga dijo...

Precioso texto, yo también he pensado en la canción de Sabina...
Un beso

Artemis dijo...

Los recuerdos son la herencia de la vida Jucar, a veces son dolorosos,sí, pero si los perdemos... ¿qué nos queda?. Precioso post. La tristeza siempre provoca palabras bellísimas y tú las bordas con elegancia.
Un beso

Merche dijo...

Quizás en algún momento sientas algo parecido a una despedida, estate atento porque puede pasar.
Ros recuerdos hay que ponerlos en un rincóncito en nuestra mente y solamente acudir a ellos cuando creas que son necesario, pero si abusas de ellos te perderas el momento de hacer recuerdos.
Besos

Jucar dijo...

Si los recuerdos son agradables uno cierra los ojos y vuela con ellos.
Pero si no lo son, sería preferible relegarlos al olvido lo antes posible.
Gracias por vuestras visitas y vuestras palabras.