lunes, 12 de enero de 2009

Eternae


¿Dónde quedaron aquellos tiempos en que mi corazón bebía de los versos que se derramaban de tus labios? Aquellos en que, embargados de una locura que nos transportaba a mundos de ensueño, donde sólo moraban nuestras ilusiones, nos apropiábamos de un tiempo que no nos pertenecía. Lloro su ausencia, y aunque en mis cuencas gastadas se quede prendida la última lágrima no derramada, mi corazón maltrecho grita tu nombre, intentando retener en la memoria del holocausto consumado la evocación de aquella felicidad, para que venga presta a restañar las heridas que provoca en mí su infausto recuerdo.

Me quedo prisionero de tantos y tantos momentos compartidos, cuando el amor se desbordaba como torrente incontenible, y al son de aquella canción, acunados por el pálido reflejo del astro lunar, bailábamos desnudos la danza del amor eterno. Eterno, palabra insondable de profundidad inasible, que viene a golpearme con la impiedad de la cruel realidad de dos estrellas cuya fugacidad se apaga lentamente en el firmamento.

Pero me resisto a pensar que todo pueda quedar en nada, como si lo vivido hasta aquí fuera suficiente, y nunca lo fue, no para nosotros, porque la llama que prendió alumbrará por siempre los recovecos más ocultos de nuestras almas, aquellos a los que sólo nosotros tuvimos acceso, aquellos que nos entregamos el uno al otro con devoción absoluta, con la devoción de un amor que por peregrino fue mucho más fuerte, que por incierto nos unió como sólo dos locos serían capaces de comprender.

Dos locos enamorados, como tú, como yo, y hoy, que me asomo al filo del abismo y sólo la bruma se abre bajo mis pies, quisiera creer que como aquella sinfonía, la inmortalidad se apoderará de nosotros, de nuestro amor, de todo lo que nos une, para elevarnos por encima del tiempo y del espacio, reencontrarnos en algún punto del cielo a mil pies de altura, y volar, volar juntos, libres, eternamente?

Ojalá mis palabras Tuvieran el poder de Alzar el vuelo y llegar hasta tu Isla.

4 comentarios:

Violetaberna dijo...

Me alegra ver tus letras de nuevo por aqui...
Un beso!

Enlabasilica dijo...

Mi querido Jucar... cuánto tiempo sin saber de tí­. Os echo de menos a tí­, a la encantadora Hechi...

¿Qué pasí³ con ciudad blog?. Hace tiempo que no puedo entrar por allí­, y me gustarí­a volver a postear y saludar a la gente tan estupenda que habí­a... déjame en mi blog algún enlace, por fi...

Un besazo, para tí­, y otro a Hechi, de mi parte.

No os olvido

nithaphilliac dijo...

me ha encantado, sobre todo la ultima frase. (será porque me siento algo identificada) no sé. Pero has sido
preciso y exacto. Cuidado y conciso, con una belleza sublime.

Felicidades.

un beso, y gracias por pasar.
nos seguiremos leyendo
(yo a tí­ desde luego )

Diego Santos dijo...

Hola. Bonito texto maestro, con mucha precisií³n y elocuente.
Me alegra volver a verte por estos lares.
saludos