miércoles, 30 de enero de 2008

Génesis de luz 2.Génesis


Mi cuerpo que se pone en pie tambaleante, alzo la mirada y un pensamiento que se abre con fuerza en mi interior, fuerzas ancestrales que me han conducido a este momento, aquí y ahora. Y te encuentro, apareces ante mí vestida de paz, de sinceridad, de amistad. O tal vez ya estabas ahí y siempre lo estuviste, oculta tras la niebla, y ahora que la bruma caprichosa desaparece atravesando las fronteras de mi cordura, que la marea al retirarse arrastra consigo las manchas de soledad, te encuentro. Llegas a mi lado sin hacer ruido apenas, envuelta en un halo de razón y locura al mismo tiempo, tal vez aquella tarde fue el mago de Oz quien leyó los posos del café y sonrió, sabiendo aquello que nosotros ignorábamos aún. En este gran teatro de polichinelas, los hilos de nuestras marionetas se cruzaron, enredándose, rozándose delicada y sensualmente a la vez.
Y aquel alquimista impaciente que nos observaba desde el lejano país de los estanques, decidió que era el momento esperado en que la magia se apoderara del universo, las fuerzas del corazón se desataron barriendo impetuosas las imágenes de mil tragedias repetidas. La fórmula no era mágica (la magia la pusiste tú), simplemente era. Comenzó la conquista de dos corazones latiendo en armonía, conociéndose, respetándose, gustándose, abandonándose a juegos prohibidos, y fue. Todo estaba preparado, el Dios Lector por fin había abierto la página del Libro de Todo donde se hablaba de amor, los ejércitos de luz habían expulsado hacia las sombras a los ejércitos de oscuridad y un poderoso mago había encontrado la poción perfecta: Una noche tranquila, la luna refulgiendo en todo su esplendor rodeada de su séquito de estrellas, una playa tranquila de aguas serenas, un sueño que compartir y dos cuerpos desnudos, despojados de todos sus miedos, meciéndose entre las olas, unidos para siempre, aunque tal vez ellos siguieran sin saberlo. La amistad que sin avisar se convierte en amor, deslizándose de forma sutil, sigilosa, entre los pliegues de la mente y del corazón, inundando cada espacio, cada sentimiento, llenándolo todo, absorbiéndolo todo, siendo.

15 comentarios:

Embla dijo...

Que bonito, Júcar... permí­teme hacer una reverencia, para luego secar la emocií³n de mis ojos.

Eres el señor de las palabras.

Un beso grande.

Vivir soñando dijo...

Madre mí­a!

Dawn dijo...

despejas la incí³gnita de un breve encuentro? o relatas el acto de amor de un par de seres encontrados en el agua...
no se, me pareces genial en la novela..
un beso.

Azul dijo...

Es una delicia poder disfrutar de tus palabras....

Bikos mil!

Moony dijo...

No sé si es tuyo o no. Me arma lí­o ese Génesis.
En cualquier caso, el texto es precioso. Con una capacidad de descripcií³n í­ntima espectacular.

Bellí­simo.

Un abrazo grande.

Moony dijo...

Claro que lo es,Júcar. Disculpa. Es que como a veces pones textos de otros con su nombre junto al tí­tulo, me armé lí­o.
Es magní­fico y me alegro de que sea tuyo.
Eso me sigue demostrando lo magnificamente que tejes las letras.

Un abrazo.

la cueva de los locos dijo...

Me gusta deslizarme por tus palabras

VioletteLeFleur dijo...

Buenos dí­as Jucar... que fantástico comenzar el dí­a leyendo textos como este, con la paz y la serenidad del Amor Encontrado, Correspondido y Revelado.

Muchas gracias por darnos la oportunidad de compartir la fantástica prosa.

Sortilegios y memorias dijo...

A veces sucede así­ como lo cuentas. A veces la persona está ahí­ y no la vemos. O nosotros estamos ahí­ y no nos ven. Hasta que las fuerzas del universo conspiran....

Vivir soñando dijo...

Madre mia! siempre es bueno...

Estoy a punto de terminar el libro, y como NO! FANTÁSTICO!

Que lujo, poder hablar contigo cada dí­a!

Gracias por tu visita de hoy, siempre con plabras alentadoras para una humilde pobrecilla como yo...

Un abrazo MAESTRO de las palabras y de las sensaciones...

Trini dijo...

Así­ es como yo entiendo el amor. Como yo he soñado, durante toda mi vida, que deberí­a de ser el amor.
Para algunos es difí­cil llegar a este extremo, pero el que lo alcanza, conoce la máxima felicidad que se puede lograr en cuestiones del corazí³n.

Precioso relato Jucar. Un placer leerte
Abrazos

Airuna dijo...

Madre mí­a qué delicia leer estas palabras...hacen que tenga unas ganas locas de volver a enamorarme.
Un beso,
Airu

Hechi dijo...

Soy consciente de que cada dí­a me cuesta más y más enfrentarme a tus escritos, no leerlos, los leo y releo, devoro y hago mí­os, se me cuela cada palabra por los poros, me navegan la arterias y terminan como aquellos nudos que se ponen en la garganta- con el corazí³n latiendo acompasado- emocionados, pero en las yemas de los dedos, y entonces, una no sabe que decir, si ya lo has dicho todo y tan amorosamente, tan magistralmenteâ?¦entiendo cada frase y puedo interpretarlas una y otra vez a la perfeccií³n, sabiendo que dices,porque dices yâ?¦eso que tengo privilegio de haber analizado antes contigo tus escritos y â?¦guau que eres una maravilla pequeñajillo , que buenos recuerdos me trae leerteâ?¦por cierto una crí­tica, tení­as que haber puesto la serie entera para que los compis leyeran la evolucií³nâ?¦brrrr, siempre te lo he dicho, esta serí­e que forma el Genesis es de mis preferidos.
Memuelo de ganas por seguir leyendo tu nueva novela, no imaginas cuanto.
Muá, feliz fin de semana cosita guapa
Tas

Hechi dijo...

no me muelo, jajaja me muerooo de ganasss, bueno tampoco memuero que da mal rollo, me pirroooooo por leerte( mucho mejor así­) jajaja toy como una cabrita
Muáaa

Patrulich dijo...

Así­ como dices tú "...los hilos de nuestras marionetas se cruzaron...", después de leerte, siento que los hilos de tus palabras tejieron una red en la que caí­ hechizada. ¡Y eso me encanta